Menú Cerrar

La oscuridad

Alicia estaba tumbada en su cama durmiendo, cuando de repente, oyó un ruido. Se despertó, pero no sabía si había sido en su sueño o en su casa. Se quedó inmóvil en la cama. Subió un poco la manta hasta su cuello.

Volvió a oír un ruido. Parecía que venía del salón. No podía ser nadie ya que ella vivía sola, así que se levantó de la cama despacio para no hacer ruido. Tenía bastante miedo. Su corazón palpitaba como una locomotora antigua de carbón, boom, boom, boom. Intentaba respirar hondo para así que pensar que no era nada y ralentizar el corazón un poco. No le funcionaba. Al lado de su cama tenía un bate de beisbol que tenía para ir a entrenar con su equipo femenino de beisbol. Además, en su mesita tenía una linterna pequeña, de esas para ponerla en un libro. Como el bate y la linterna, está la encendió para ver mejor. Se fue despacio hacia la puerta, la abrió despacio para que no hiciera ruido. salió al pasillo. No veía nada raro por ahora. El pasillo era un poco largo con 3 puertas hasta llegar al salón. Al lado contrario del salón había una ventana con cortinas blancas que daba a la calle, de ella entraba un poco de luz. Siguió hacia el salón y de repente vio pasar una sombra muy rápido. La asustó, cerró los ojos y salto mirando hacia la ventana e intentando dar a algo que no estaba allí. Se quedó móvil con el bate apuntando a la ventana y con los ojos cerrados. Abrió poco a poco los ojos, pero no vio nada, no había nada.

No lo entendía, había visto una sombra pasar rápidamente, pero ahora no veía nada allí, así que se dio la vuelta y se fue al salón. Al llegar al salón, no vio nada al principio, pero después vio que había un cuenco en el suelo. Fue poco a poco hacia donde estaba el cuenco. Era un cuenco que había dejado en la mesa con cereales y leche. Oyó otro ruido, esta vez en la cocina. Se fue hacia la cocina despacio y muy asustada. Sus manos, aunque sujetando el bate, estaban sudando y moviéndose de miedo. Al llegar a la puerta oscilante de la cocina la fue moviendo poco a poco hacia dentro de la cocina. La cocina tenía una mesa en medio para comer. Se fue poco a poco acercando a la mesa. no vio nada, hasta oír en el otro lado de la mesa un ruido, se acercó desde su lado de la mesa por encima de ella para ver que era.... booom saltó algo de debajo de la mesa. Alicia salto hacia atrás cayendo al suelo de miedo. Puso las manos y el bate de beisbol apuntando a la mesa con los ojos cerrados. Solo oyó un pequeño ruido desde la mesa muy característico. Abrió los ojos y vio a 'Kitles', su gato atigrado. La estaba mirando encima de mesa.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *